Jamás había escuchado una
estupidez tan grande en mi vida, ¿cómo que se parece a mí? En lo más mínimo se
acerca un poco a quien soy. Si te paras a detallar notas que algo le falta,
solo que aún no descifro bien qué es. Puede ser la sonrisa, este monigote no
tiene sonrisa y yo siempre sonrío, por favor, si todos saben que nadie sonríe
como yo. Sonrío aun cuando debiera llorar. La sonrisa es algo característico en
mí, cómo vas a decir que se parece a mí si ni siquiera sonríe. Recuerda la
primera vez que te fuiste y cómo sentí que el mundo desaparecía, que no iba a
volver a amar, que no lo iba a superar jamás y sin embargo sonreía. Esta
caricatura mal pintada no tiene sonrisa, es imposible que se parezca a mí. Y ni
hablar de los ojos. Esos ojos sin brillo, sin esperanza, no son como mis ojos.
Yo nunca pierdo la esperanza. Recuerda cuando caminabas agarrada de la mano de
él y yo no dejaba de creer que ibas a volver conmigo, que no importaba el
tiempo si estábamos destinados tendrías que regresar. Pues eso es esperanza
pura y esos ojos no tienen la esperanza de los míos. Cualquier taxidermista
estaría orgulloso de ellos pero simplemente es tonto creer que esos ojos
inertes sean como los míos.
No puedo creer que insistas en
que nos parecemos, es que no tiene nada de mí, mira sus manos, están vacías y
en las mías siempre habían regalos para ti. Alguna nota, algún detalle de esos
cursis que sabes que me encanta darte. Vienen sin helado, sin postre ¡eso es!
No se parece a mí porque no tiene ningún postre en las manos, sólo veo heridas
mal cuidadas, cicatrices de mil espinas, pero no veo nada más. Esto ya me está
hartando, en serio que no le encuentro sentido. Qué gran esfuerzo por
conseguirle la misma ropa vieja que tengo puesta pero dejemos la tontería y
vámonos de aquí. En serio que no quiero ver más esto. No quiero someterme a
esta tortura, compararme a esta cosa sin sueños, sin esperanza, sin motivos no
es justo conmigo que siempre lo di todo. Se le nota en la cara que ha nacido
para nada, yo por el contrario nací para amarte con cada latido de mi corazón,
nací para cuidarte cada día de mi vida. No digas que se parece a mí porque me
haces odiarlo y el misómano es él, no yo.
No me hagas mirar más por favor, esto se está
volviendo muy incómodo, me está costando respirar, no puedo creer que de verdad
digas que ese esperpento soy yo porque no se parece a mí. Yo soy todo menos un
fracaso, no cargo con el peso de mil pasado como él, no dejo se suspirar aún
por ti, no dejo de soñar contigo, dejemos este juego para después y vamos,
sigamos con nuestras vidas como si nada. Mira que ya hice de tripas corazón
para seguir sonriendo, para seguir con la esperanza. No sé quién es más necio,
si tú por obligarme o yo por seguir mirando. Tampoco sé qué es lo que más
duele, que digas que soy yo o que este yo que me muestras tiene roto el corazón
y no te ama. No se parece a mí, dejémonos de tonterías y vamos que si me haces
quedarme un minuto más te juro que rompo este maldito espejo.
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