Tú, que curvilínea despiertas los más
profundos deseos,
que asesina y dulce tanto me provocas,
que me haces creer que muchas veces han
sido pocas,
te pareces tanto a ella y, aunque no es
tan bella,
termino refugiado en su boca.
Refugio sombrío, oscuro como su alma,
Escondite perfecto de su lóbrega crueldad,
Que tras una piel de cristal su veneno
aguarda.
Te pareces tanto a ella y no tengo
escapatoria
Más que perderme y ahogarme en su aroma.
Trágica ausencia, como estipendio miserable
por toda mi bondad,
Recibo con indolencia de tu cicatero
corazón.
Por eso la tengo a ella que disimula mi
impaciencia y todas mis carencias.
Te pareces tanto a ella y aunque por
mucho duela en la garganta,
No logro detener mis ganas de tenerla.
No las logro detener como no consigo
contener el llanto cuando sucede.
No se detiene como no puedo detenerte
para que te quedes.
No se hace eterno el tiempo por mucho que
lo sueñe.
No logro disimular el dolor que me
consume.
No se puede y no quiero.
Te pareces tanto a ella y aunque no es
tan bella termino refugiado en su boca.
Esa boca que poco a poco me provoca y
hace que me esconda en ella.
Porque nada oculta mejor el llanto que el
mismo llanto
Que después de saciarme provoca en mis
ojos,
Tu mejor amiga la Coca-Cola
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